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Sus orígenes no son muy claros, numerosos instrumentos del mismo
tipo eran utilizados en la antigüedad, se han descubierto representaciones
en bajorrelieves asirios e hititas que se remontan a 1000 años
antes de nuestra era. No obstante, el nombre de guitarra provendría
de instrumentos sin mango (kettarah) y esto ha dado lugar a suponer
que la guitarra deriva de las cítaras griegas y romanas, a las
cuales se les habría adjuntado un mango al comienzo de nuestra
era.
Sea como sea desde los siglos XI o XII existen dos tipos de "guitarres"
o " guiternes": la morisca de forma ovalada emparentada con
la mondora (siglos XIV-XVIII) y con la familia de las laudes, así
como con la mandolina; la latina (guitarra latina) de fondo plano, como
la guitarra actual con lados y perfiles que unen la tapa con el fondo.
La primera irá a favor de origen oriental (una especie de laúd
asirio, pasando por Pérsia y Arabia, habría conquistado
España sobre la dominación árabe); la segunda,
a favor de un origen greco-latino. Uno y otro tipo están representados
en las miniaturas de las Cantigas de Santa María de Alfonso X
el sabio (1270). En el siglo XIV, Macheau y Eustache Deschamps citan
la "guiterna" sin precisar el tipo, pero parece que se trata
de la guitarra "latina" pues su hermana moresca había
derivado en la "mandora".
En siglo XVI aparece una literatura muy rica cuya gran producción
se centra en España.En esta época aparece una guitarra
de cinco cuerdas cuya aportación se debe al poeta y músico
andaluz Vicente Martínez Espiel, nacido en Ronda (Málaga)
en el año 1550.
El portugués Nicola Doici de Velasco, publicó, en el año
1630 su Nuevo método por cifra para tañer guitarra de
cinco cuerdas, el más antiguo de cuantos se conocen, y en el
cual se da un mensaje extraordinario: " En Francia, Italia y demás
países, a la guitarra se le llama española desde que Espinel
puso la quinta cuerda, quedando tan perfecta como el laúd, al
arpa, la tiorba y el clavicordio y aún más abundante que
éstos ".
La guitarra adquirió gran importancia debido a la aportación
de Gaspar Sanz, (1640-1710) compositor aragonés que gracias a
su obra" Instrucción de música sobre la guitarra
española"supuso un gran aporte a la guitarra barroca.
El siglo XVIII trajo consigo gran evolución en la guitarra. Tal
vez la modificación más transcendente fue con la aparición
de la sexta cuerda.
En el año 1760, fray Miguel García, conocido como el padre
Basilio, presentó por vez primera una guitarra de seis cuerdas,
siendo éste el primer músico en escribir música
para guitarra en notación musical moderna.
Como consecuencia del enriquecimiento musical que adquirió la
guitarra de seis cuerdas, al final del siglo XVIII aparecieron grandes
concertistas en el arte de tañer la guitarra como: Fernando Carulli
(1770-1849), gran clásico de la guitarra, que compuso más
de trescientas obras y escribió un tratado de armonía,
publicado en el año 1825. Dionisio Aguado (1778-1849) gran estudioso
de la digitación, nació en Madrid y fue discípulo
del padre Basilio; su método aún está en vigor.
Fernando Sor (1778-1839) catalán, dió prestigio universal
a la guitarra; se le llamaba el "Beethoven" del instrumento.
Francisco Tárrega (1854-1909) nació en Castellón.
Demostró por primera vez todas las posibilidades musicales de
la guitarra, sus composiciones son de una armonización magnífica
y movió a los músicos más importantes a componer
para guitarra. Los conocimientos que Tárrega extrajo de la guitarra
fueron recogidos y ampliados por el más ilustre maestro de nuestros
tiempos Andrés Segovia, (1893-1987)que nació en Linares
(Jaén), con su gran talento y amor a la guitarra, llevó
la guitarra a todos los conservatorios del mundo y las grandes salas
de conciertos.
En el siglo XIX pese a la gran evolución que experimentó
la guitarra respecto a su construcción, su aspecto musical quedó
afectado por la crisis ocasionada por la aparición del piano,
instrumento que se tomó como patrón y entonces rara vez
se le veía donde hubiera música seria y tocar la guitarra
quedó relegado a una actividad de pasatiempo. Desde estos tiempos
en que el lugar más frecuente de ver una guitarra era la taberna
hasta nuestros días observamos como la evolución ha sido
asombrosa y ha hecho de la guitarra un instrumento imprescindible en
el arte flamenco: acompañamiento al cante, al baile y como instrumento
solista para el concierto.
A finales del siglo XX se encuentran nombres como, Paco de Lucia, Manolo
Sanlúcar, Manuel Cano, Juan Manuel Cañizares etc... guitarristas
que han hecho que este instrumento sea conocido a nivel popular en todo
el mundo.
Conservación de la Guitarra
La guitarra, como instrumento delicado que es, ha de cuidarse de manera
esmerada, y siempre que no se esté tocando, deberá esta
guardada en su estuche, que será de constitución rígida
a fin de resguardarla de los eventuales golpes; las fundas de lona no
protegen casi nada.
La humedad o sequedad extremas son peligrosas, así como el paso
rápido de humedad a sequedad y viceversa, pueden ocasionar rajas
en la madera por muy curada que esté.
Nunca deben colgarse en la pared, ya que éstas suelen captar y
transmitir la humedad. Si la humedad fuera excesiva podría ablandar
las colas, llegando a producir despegaduras en el instrumento.La madera
es Higroscópica, osea que adquiere en su interior humedad o la
despide de acuerdo con el ambiente que la rodea. Es recomendable mantener
el instrumento entre el 65 y el 80 % de humedad relativa del aire.
Cuando la guitarra deba viajar en avión, en la bodega de equipajes,
hay que aflojar completamente las cuerdas. Nunca se deben colocar en los
maleteros de los coches, ya que expuestos al sol pueden alcanzar temperaturas
de 75% y la guitarra sufrir daños irreparables.
Una raja no tiene importancia si se recurre pronto a un buen reparador
de instrumentos, y si ésta se produce en la tapa y cerca del puente
es aconsejable aflojar las cuerdas.
Nunca debería abandonarse una guitarra encima de muebles o sillas
y jamás ponerla cerca de un foco que expida calor. Es obvio que
hay que evitar los golpes y los roces, porque una guitarra vieja si se
conserva en estado impecable posee gran valor ya que la sonoridad aumenta
con el paso del tiempo.
Es conveniente mantener las guitarras afinadas siempre en el mismo tono
y, en caso de desear cambiar las cuerdas , no quitar las viejas de una
vez, sino cambiar una afinarla con las demás, y asi proceder de
una en una con las restantes; este tiene por objeto que el puente y la
tapa no pierdan ni por un momento la tensión a que estan acostumbrados,
lo que produciría una disminución en el sonido que tardaría
algún tiempo en recuperar.
Para la limpieza de la guitarra no se usará alcohol, por ser éste
disolvente de algunos barnices, sino que se empleará cualquier
producto de los utilizados para la limpieza de muebles o con un trapo
ligeramente húmedo en agua. Sobre las cuerdas. En las cuerdas de
nylon, las cuartas, quintas y sextas, entorchadas, pueden perder gran
parte de su sonoridad a causa del sudor de las manos, lo que desmerece
mucho el sonido de una buena guitarra; cuando esto ocurre, se les puede
devolver a su primitiva sonoridad aflojándolas completamente y
volviendo de nuevo a tensarlas y si esto no es suficiente, se les puede
lavar con jabón, cuidando de no frotarlas para que no se afloje
el entorchado, y no volviéndolas a colocar en la guitarra hasta
que estén bien secas.
Cuando las cuerdas cecean al pulsarlas al aire, es debido a que las ranuras
del hueso de la cabeza se han ahondado por desgaste; esto se corrige fácilmente
colocando debajo de esta cejilla una tira de cartulina delgada o papel
algo grueso, que generalmente basta para compensar la pérdida de
altura sobre el primer traste.
Por último decir que en los viajes por avión, si el instrumento
ha de ir en la cabina de equipaje, es necesario aflojar completamente
las cuerdas.
Partes de la guitarra.
La tapa armónica es, sin duda alguna, la parte principal de la
guitarra, las maderas obligadas son pino abeto o cedro del Canada. Es
importante observar que las vetas estén totalmente rectas y que
la distancia entre ellas sea lo más estrecha posible; hasta 2 mm
de anchura podemos admitir en maderas de primera clase, en la periferia
de la tapa lógicamente la anchura es mayor que en el centro, debido
a la constitución de la madera.
Debemos observar también con detenimiento la perpendicularidad
de las vetas respecto al plano de la caja armónica , detalle que
comprobaremos por la boca central.
El mástil se observará detenidamente la altura de las cuerdas
respecto al diapasón, en el traste 12. Con una gran altura de las
cuerdas ( 10 mm) se podrán realizar sonidos de mayor intesidad,
pero se tendrá más imprecisión al tocar y la afinación
será más imperfecta. Lo recomendable para una guitarra clásica
de concierto es de 4 1/2 mm
para la 6ª cuerda y 3 mm para la 1ª cuerda, tomando esta medida
entre el lomo del traste 12 y la parte inferior de la
cuerda estando la guitarra afinada.. Los flamencos usan la menor altura
y los clásicos la mayor, aunque entre los intérpretes no
hay unanimidad de criterios en este sentido.
Caja de Resonancia. La caja de resonancia, o cuerpo de la guitarra, está
formada por dos tapas exactamente iguales en cuanto a forma, y por dos
tiras que siguiendo el contorno de las tapas, se cierran por ambos extremos,
con lo cual forman un volumen donde se amplifican los tenues sonidos que
emiten las cuerdas al vibrar.
El puente. El puente , pieza de madera adherida intimamente a la tapa
armónica está situado en el tercio inferior de la tapa aproximadamente.
La misión del puente es sujetar las cuerdas y tramsmitir sus vibraciones
a la tapa. Por tal razón sería deseable que puente y tapa
fuesen una misma pieza, para ante la complejidad , se une mediante un
buen adhesivo, rigido y resistente. Para la construcción de puente
se utiliza madera de palosanto , de gran resistencia y belleza . Los seis
agujeritos que presenta el puente para soporte de las cuerdas fueron ideados
por Dionisio Aguado en el año 1824.
El fondo. El fondo es igual que la tapa armónica. Su misión
como parte de la caja de resonancia, estriba en contener el volumen de
aire y recibir el choque de las ondas sonoras, para reflectarlo hacia
fuera. La elección de las maderas para la construcción del
fondo no obedece a exigencias técnicas de sonoridad, sino más
bien dirigida hacia la mayor ornamentación del instrumento, y por
lo tanto, se exigen maderas de gran belleza, como el palosanto, jacaranda,
caracolillo o ciprés.
El mástil y el diapasón. El mástil es el mago de
la guitarra. Requiere una madera de gran estabilidad dimensional, de baja
densidad para que pese poco. Estos requisitos los cumple con gran generosidad
la madera de cedro centroamericano (Cedro de Honduras). El diapasón
exige una madera muy dura, pues el golpear de los dedos y el roce constante
de las cuerdas acaban por producir huellas relativamente profundas. Ninguna
madera cumple mejor estas condiciones que el ébano de Guinea (llamado
ébano carbonero, por su aspecto mate)
La cabeza. La cabeza se construye en cedro centroamericano, como continuación
del mástil se une a éste con adhesivos muy resistentes.
En esta parte de la guitarra es el soporte del clavijero, y éste,
a su vez de las cuerdas. La terminación de la cabeza brinda al
constructor el lugar donde expresar su sello propio.
El peso de una guitarra está en función de la clase de maderas
usadas en su construcción . Si partimos de guitarras de cierto
nivel con las mismas medidas la oscilación del peso puede ser entre
1,150 y 1,750 Kg. siendo ligeramente más pesada la clásica
que la flamenca debido a la mayor densidad del palosanto respecto al ciprés.
Se ha comprobado , trás pesar muchas guitarras, que no se puede
mantener la creencia por parte de muchos "entendidos" de que
las buenas guitarras son las que menos pesan . No existe una relación
directa entre el peso y el sonido.
El sonido en una guitarra de concierto será limpio en todas las
cuerdas y en todos los trastes .Los sonidos durarán el mayor tiempo
posible, pues una guitarra en que el sonido se "apague" rápidamente
no puede ser de calidad , este punto va intimamente ligado con la intensidad
de sonido, que es el factor más importante.
El Barniz de Muñequilla
El barniz de muñequilla es un arte establecido desde hace 200
años, uno de los tipos más antiguos de acabado. Los barnices
de muñeca son soluciones de "Goma Laca " en alcohol.
La Goma Laca es un material orgánico secretado por árboles
oriundos de la Indias Orientales. Su producción va ligada a la
presencia de un insecto que vive sobre estas plantas, su picadura provoca
una secreción resinosa que queda adherida a las ramas de donde
se recoge. El barnizado a muñeca constituye una operación
bastante larga que requiere cierta habilidad; se trabaja con Piedra Pomez
(cenizas de erupciones volcánicas), la cual consigue que la Goma
Laca resista a la acción del aire y los cambios de temperatura.
A fin de que proporcione buen resultado hay que tener en cuenta las instrucciones
siguientes:
*Quitaremos las marcas de dedos y restos de sudor frotando con un trapo
blanco, que no presente ninguna arruga, hacerlo en el sentido de las vetas,
ayudándonos, si es necesario, del aliento o vaho sobre la misma,
evitando de esta forma que se degrade la Goma Laca.
COMPOSICIÓN:
Resina 90´0 %
Colorante 0´5%
Cera 4%
Gluten 2´8 %
Perdidas 1´8%
M. Paredes (Barnizador Artesano)
¿Cual es la mejor Guitarra?
La mejor guitarra es la que suena con gran potencia y nitidez de sonido
, caracterìsticas condicionadas principalmente a dos conceptos:
que la guitarra esté construida con las maderas más apropiadas
y que su constructor sea un verdadero profesional.
Si tuviéramos que juzgar varias guitarras de concierto a las que
pudiéramos oír pero que no estuvieran a nuestra vista, sería
prácticamente imposible de emitir un juicio exacto sobre la calidad
de cada una de ellas, no sólo porque su sonido dependería
de quién la estuviera tocando, sino porque desconoceríamos
la facilidad que presta el instrumento para ser manipulado.
Debemos tener presente que no es posible construir una tapa armónica
con determinadas características para obtener una respuesta preconcebida;
la causa principal de ello se debe a que la madera no es un producto fabricado
con una formulación exacta.
Ningún constructor, ni siquiera el más cualificado, podría
decir de antemano la calidad que alcanzaría una guitarra que se
propusiera construir. Nos referimos naturalmente, dentro de las calidades
que dicho constructor produzca, pues es sabido que las guitarras de tal
o cual constructor son siempre buenas. Pero debemos hacer notar que dentro
de las guitarras construidas por un mismo artesano las hay que tienen
mayor y menor calidad, pese a haberlas construido con las mismas maderas
y los mismos útiles.
Cuando nosotros decidimos comprar una guitarra de concierto vamos con
la predisposición de adquirirla de tal o cual constructor afamado;
sin embargo no hay que dar una importancia exagerada a la etiqueta, porque
es corriente que artesanos que producen guitarras de primerísima
calidad estén en el anonimato, siendo sus instrumentos tan buenos
o mejores que los de las grandes firmas.
Como conclusión final diremos que para la elección de una
buena guitarra debemos tener presente las maderas con que está
construida y asesorarnos de la solvencia del artesano que la ha construido..
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